Música y mal es una obra de teatro con música en directo en la que nos detenemos en algunos acontecimientos históricos que pudieron o no cambiar también nuestra Historia. En Música y mal repasamos una suerte de “miniaturas históricas” al tiempo que escuchamos las composiciones que hicieron sus protagonistas.

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Galería

Sinopsis

Música y mal es una obra de teatro con música en directo en la que nos detenemos en las circunstancias que han rodeado algunas de las composiciones más emblemáticas del canon occidental. Música y mal es también un viaje a los infiernos en el que nos agarramos a la música para salvarnos como ya hiciera el personaje mítico, Orfeo. Nos remontamos a algunas composiciones de Gesualdo o Bach pero nos centramos, sobre todo, en aquellas composiciones que tuvieron relación con uno de los episodios más deleznables de nuestra historia reciente, el nazismo. Como dijo Steiner: “Un hombre puede leer a Goethe o Rilke por la noche, puede tocar a Bach o a Schubert, e ir por la mañana a su trabajo en Auschwitz”. En Música y mal nos asomamos a este abismo siendo conscientes también, de que no hay infierno en la tierra que no sea la entraña de algún cielo.

Ficha artística y técnica:

Texto: Lola Blasco
Elenco: Lola Blasco y Alexis Delgado Búrdalo
Selección musical y arreglos: Manuel Bocos
Iluminación: Juanjo Llorens
Escenografía: Antonio Marín
Vestuario: Rafael R. Villalobos
Dirección: Lola Blasco y Pepa Gamboa
Ayudante de dirección:  Julen G
Ayudante de escenografía;  Jon Setien Lorente
Visuales: Elena Juarez

Programa musical:

RICHARD WAGNER. Preludio de Tristán.
CARLO GESUALDO. Moro Lasso.
RICHARD STRAUSS. Morgen.
JOHANN SEBASTIAN BACH.BWV 988. Aria; BWV 1079 Canon cangrejo.
FRANZ PETER SCHUBERT. La muerte y la doncella
ROBERT SCHUMANN. Escenas infantiles (selección)
CLAUDE DEBUSSY. Claro de luna.
ERWIN SCHULLHOFF. Sonata erótica.
ANTON WEBERN. Variaciones OP27 (fragmento).
OLIVIER MESSIAEN. Loa a la eternidad de Jesús.

Nota de la autora:

Es de sobra conocido que la música, junto con los niños y los perros, era una de las pocas cosas que despertaba en Hitler cierta ternura: “¡Gracias a Dios!”, dijo Richard Strauss después de que Hitler accediera al poder, “¡Por fin un canciller del Reich que se interesa por el arte!” dijo el creador de Así habló Zaratustra, obra inspirada en otra obra, la del filósofo, y que ya anunciaba la muerte de Dios. Por su parte Josef Mengele silbaba una bella y ensoñadora pieza infantil de Schumann mientras seleccionaba a sus víctimas para las cámaras de gas. Sí, la relación de la música con el mal ha sido objeto de estudio desde la aparición del plectro. Desde los relatos homéricos. Cuando los argonautas se acercaban a la isla de las sirenas, Orfeo utilizaba el plectro para marcar el ritmo a los remeros y proteger a los argonautas de los disonantes chillidos de los pájaros con cabeza de mujer, lo que no sabía el pobre Orfeo, era que el verdadero peligro se encontraba en el mismo plectro, en la necesidad constante de la medida, en la belleza de esa medida… Y es que la música occidental se desarrolla, desde que surge la polifonía, como una lucha de la consonancia por aplacar la disonancia. Y es en esa propia lucha por el orden donde subyace el desorden. Si aceptamos que el desarrollo de la música corre en paralelo con el desarrollo de nuestra historia, podemos afirmar que es, el nuestro, un desorden endémico. 

Y siguiendo con nuestra música, o con nuestra historia, quizás convenga mencionar que a ese “desorden” musical, a esa disonancia que no pudieron afinar, la llamaron en su día Diábolus in música, porque creían que el Diablo se escondía entre los sonidos que no comprendían. Así que crearon diversos sistemas de afinación para silenciar lo que no podían entender, para taparse los oídos a la evidencia, como ya hicieran los argonautas con los cantos de las sirenas. ¿Qué es el Clave bien temperado de Bach sino el deseo de establecer un orden a toda a costa?

Cuando en 1747 Johan Sebastian Bach visita junto a su hijo la corte de Federico el Grande no se imagina el compositor las consecuencias que van a derivar de este “casual” encuentro. Tenemos en el mismo escenario al padre de la nación alemana, unificador del territorio mediante el reino de Prusia, junto al padre de la música alemana, unificador de las músicas francesas e italianas. Desde entonces música y nación van de la mano. Bach le entrega a Federico una Ofrenda musical, ofrenda basada en el ideal, y ese ideal que proclama Bach se va a convertir en canon, igual que Federico y el propio Bach se van a convertir en canon para el nazismo, igual que el nazismo va a ser el canon que regirá fascismo y franquismo. Sí, música y nación van de la mano. ¿Hasta qué punto no fueron los celos profesionales de Wagner por Giacomo Meyerbeer los que le llevaron a escribir El judaísmo en la música? ¿Hasta qué punto ese panfleto antisemita influyó en la sociedad e irrumpió para resquebrajar un difícil consenso social? Pero… ¿a quién no se le humedecen los ojos al escuchar la belleza de la muerte de Isolda? No, no sabía el pobre Orfeo, cuando acallaba los gritos de los pájaros, que el mal se encontraba en la belleza ordenada de su plectro. En la supremacía de la estética frente a la ética. Quizás por eso Messiaen pensaba que los pájaros eran los músicos más grandes del planeta, testigos naturales de la musicalidad absoluta... Imagino a Messiaen componiendo El cuarteto para el fin de los tiempos en un campo de concentración, imagino a Messiaen tocando su pieza en el mismo abismo frente a sus opresores. Y mientras Messiaen tocaba pensaba en los pájaros… La música animal que se opone a la bella mesura de la música órfica. Los pájaros, maestros de los hombres.

Lola Blasco
Autora y directora

 

Los protagonistas:

Lola Blasco. Texto, dirección y actriz

Lola Blasco es dramaturga, directora de escena y actriz. Es premio Nacional de Literatura Dramática (2016) por su obra Siglo mío, Bestia mía. Algunas de sus obras se han traducido al polaco, italiano, inglés, y francés y alemán.  Ha sido invitada al Deutsches Theater de Berlín, el Théatre  de la Ville en París, a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, México. Siglo mío, Bestia mía (Moja Epoka, Moja Bestia) Canícula (Canicule) han sido representadas como lecturas dramatizadas y semi-montados en el Teatr przy Stole (Polonia, 2017); el Festival de Aviñón (Aviñón 2017); La Mousson d’été (Lorraine, 2017) y la Comédie-Française (París, 2018), siendo seleccionada como “coup de coeur” por los espectadores, entre todas las obras propuestas, y en Santa Cruz.

Sus últimas direcciones han sido las de sus propias obras Música y mal (Teatro Pavón-Kamikaze, 2018); Canicule (Le Panta Théatre, 2018) y La armonía del silencio (2017, Teatro Español). Entre sus últimos estrenos están Siglo mío, Bestia mía (2019, Centro Dramático Nacional); Mujercitas -En palabras de Jo (2019, Teatro Español); La pasión de Yerma (2019, Centro Federico García Lorca) o Música y Mal (Teatro Pavón-Kamikaze, 2018). 

Sus últimos trabajos como actriz han sido los realizados en Siglo mío, Bestia mía (2019, dirección Marta Pazos); No olvidéis que el amor también combate, (2019, dirección Pepa Gamboa); Música y Mal (2018, dirección Lola Blasco).

Próximamente podrá verse su primera ópera Marie, obra escrita gracias a una de las becas Leonardo de la Fundación BBVA 2018 y producida por el Teatro Real y el Teatro de La Abadía.

 

Alexis Delgado Búrdalo. Músico

Es músico y cineasta. Estudió piano y se graduó en la Guildhall School of Music and Drama de Londres. Ha ofrecido numerosos recitales como solista, así como en calidad de pianista acompañante en España, Italia, Inglaterra, Francia, Suiza, Israel, Venezuela y Japón.

Galardonado con el Maisie Lewis Award Competition de Londres, el 7 de abril del año 2003 hizo su debut en la sala Wigmore Hall de Londres. El 3 de febrero del año 2009 debutó en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, dentro del VII Ciclo de Jóvenes Intérpretes que organiza la Fundación Scherzo

Es colaborador habitual del Teatro Real, donde ha participado en numerosas representaciones. Es integrante del dúo de pianos Johann Sebastian Jazz, especializado en obras de J.S. Bach con arreglos e improvisaciones de jazz. Este año han lanzado su segundo álbum titulado House of Mirrors

Como cineasta es autor del cortometraje documental Tres Mujeres, con el que obtuvo el Primer Premio en el 24º Festival de Cine de Madrid PNR (2015).  Su segundo cortometraje Noche se estrenó en el 54º Festival Internacional de Cine de Gijón, 20º Festival de Málaga, y en el 62º Cork International Film Festival (Irlanda, 2017).

Su primer largometraje documental This film is about me se estrenó en España este año en el 16º Festival de Cine Europeo de Sevilla, y en la actualidad continúa presentándose en festivales internacionales.

 

Manuel Bocos González. Selección musical y arreglos

Músico polifacético: pianista, acordeonista y clavecinista. Especializado en acompañamiento de danza, música de cámara y música contemporánea. Cursa sus estudios en el Conservatorio Profesional de Música de Valladolid y en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid.  

Entre maestros destacan Diego Fernández Magdaleno, Guillermo González, Jacobo Ponce y Sebastián Mariné (piano); Ángel Huidobro y Concepción Hernández (acordeón); y Alberto Martínez (clave).

Ha realizado numerosos cursos de perfeccionamiento con maestros como Paul Badura Skoda, Antonio Baciero, Serguei Yerokhin, Edward Wolanin, Elza Kolodin, Claudio Martínez Mehner, Ramón Coll, Illan Rogoff, Richard Bishop, Alberto de Paz, Esperanza Aldana, Francisco Pérez Perelló, Josu Gallastegui, Albert Sardá, Enrique Blanco o Román Alís.

Destacan sus actuaciones de música de cámara con Javier Sánchez Rodríguez, con quien participa en el ciclo Jóvenes en Concierto de la Junta de Castilla y León; y con Georgina Sánchez Torres, con quien realiza grabaciones para Radio Nacional de España. 

Es miembro durante varios años de la orquesta de acordeones Claroscuros, dirigida por Ángel Huidobro. Trabaja durante varios años como pianista acompañante de danza clásica y danza española en la Escuela Profesional de danza de Valladolid, el Real Conservatorio Profesional de Danza Mariemma y el Conservatorio Profesional de Danza Comandante Fortea. Así mismo, ha sido profesor en el Conservatorio Profesional de Música de Getafe y Jefe de Estudios en la Escuela de Música CEDAM.

 

Pepa Gamboa. Directora de escena

Nace en la localidad sevillana de Arahal. Cursa estudios de Dirección Escénica en la Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid (RESAD). A lo largo de sus 35 años de carrera ha dirigido numerosas obras de teatro y espectáculos flamencos de vanguardia. Entre las primeras mencionar sus trabajos más recientes, En palabras de Jo… Mujercitas y La pasión de Yerma (2020), ambas versiones libres de Lola Blasco de las obras homónimas de L. M. Alcott y F. G. LorcaEl festín de Babette (2017); la ópera La tragédie de Carmen (2015); Fuenteovejuna (2016) y La casa de Bernarda Alba (2009, por el que recibe, entre otros premios, el Premio Clara Campoamor 2010); Final de partida (2005); La calle del Infierno (2002, Premio Adriá Gual d´Árts Parateatrals, Barcelona); Blasted, de Sarah Kane (2001); y Por dos letras. Las mil y una historias del Pericón de Cádiz (Premio Espectáculo Revelación del Festival de Teatro de Palma del Río 1998). 

En el ámbito de los espectáculos de vanguardia flamencos mencionar Paseo por el amor y la muerte (2010), con el coreógrafo y bailaor Fernando Romero (Premio Benois de la Danse 2011 por este trabajo); La puerta abierta (2006, Premio al mejor espectáculo de la Bienal de Flamenco de Sevilla) y La Mujer y el Pelele (2004), con la bailaora y corógrafa Isabel BayónDime (2002), con el bailaor y coreógrafo Javier Barón (Premio a la mejor Dirección Escénica de la Bienal de Flamenco); y La metamorfosis (2000) y Los zapatos rojos (1998), con el bailaor y coreógrafo Israel Galván, desarrollados conjuntamente con el artista Pedro G. Romero

Guarda un especial recuerdo de su primera compañía de teatro, El Traje de Artaud, de la que formaban parte artistas plásticos como Federico Guzmán, Alonso Gil, Victoria Gil, Mac y Pedro G. Romero, con los que realizó entre 1983 y 1989 sus primeras obras de teatro: El tambor futurista, Matemática, Noferatu, Satie y Pedro Pan, basada en la obra Peter Pan de James J. Barry.