Ogmia Dance Company

The Holy Trinity es una exploración visceral del concepto de mujer y de cómo, desde su origen, ha sido una de las palabras más maleables y vilipendiadas de la historia. El ser mujer ha estado condicionado por factores externos como la sociedad, la política o la religión, que han influido en la construcción mental colectiva y personal del papel del género femenino.

El coreógrafo Eduardo Vallejo Pinto nos empuja a un trabajo físico e introspectivo que sacude nuestro ecosistema vital y las creaciones erróneas y absolutas sobre los arquetipos femeninos y lo expresa con una articulación del lenguaje basada en una metodología propia que tiene como enfoque que el movimiento de cada individuo es tan único como una huella dactilar.

Marta Abad Molina

Galería

Sobre Holy Trinity
Su juventud, adultez y madurez comprendidas desde la crítica del entorno, encajándolas en distintas figuras. Con un método característico en el que predomina la precisión del gesto y una gran implicación conceptual en la narración como marca personal, Eduardo Vallejo Pinto crea sus piezas respetando la huella única personal de movimiento del individuo, y cómo esta se ve influida por el género, la cultura la sociedad, lo político o lo geográfico. La luz es un personaje más dentro de la obra. Su papel es acusatorio, representando la mirada sesgada del dios que ha creado la humanidad. La luz, algo que la mujer clásica tenía, se ha vuelto ahora en su contra. Su gama cromática está íntimamente relacionada con los templos, el purpura, el oro y los tonos cálidos de la piedra y la luz blanca que atraviesa recortada por la piedra. Esta luz daña a los arquetipos de la obra, pero descubrirán que ellas son sus dueñas, que la luz forma parte de ellas y que solo recuperándola como parte de sí mismas serán realmente libres.

Sobre Eduardo Vallejo

Coreógrafo, bailarín y productor ha desarrollado su carrera profesional en danza clásica y danza contemporánea en diferentes instituciones europeas y de Oriente Medio. Sus conocimientos artísticos no se limitan a la danza, Eduardo se ha formado en artes plásticas y dramaturgia, así como en artes marciales y fotografía. Ha impartido clases y talleres en festivales internacionales y escuelas como en John Moore Liverpool University / Institute of the Arts, Barcelona, Elephant in the Black Box, World Dance Movement, Dansens Hus Linköping, Scandinavian Dance Academy, Palatul Universul, Escuela de Ballet África Guzmán,Les Naves, Danza in Fiera, IaModern Event & WorkLab, entre otros. 

Desde 2016, Eduardo es coreógrafo independiente. Ha creado trabajos como Cuéntaselo al polvo, Refractiono Indulgence. Ha sido reconocido con numerosos apoyos y residencias artísticas de instituciones como el Centro Coreográfico Canal, Centro de Cultura Contemporánea Conde Duque, Compañía Nacional de Danza, Comunidad de Madrid, Ayuntamiento de Madrid, Losdedae, Teatro del Bosque y Teatros del Canal. En 2020 fue seleccionado para el proyecto ThinkBig para jóvenes coreógrafos, colaborando con el Staatsballet Hannover dirigido por Marco Goecke y el Staatstheatre Festival Hannover con una nueva creación con estreno en este último en septiembre de 2021. En 2018 funda su propia productora Batbox Productions que sirve como infraestructura para sus propias creaciones y colabora con otras del mundo audiovisual como Sony Music, Freemantlemedia, Craneomedia, Oysho Studio, entre otros. En 2019 crea Ogmia, compañía de danza en la que Eduardo crea ininterrumpidamente y que reúne a distintos tipos de profesionales procedentes de la danza, la fotografía, el cine, el teatro y la producción. De esta manera, Eduardo se dedica por completo a su carrera como coreógrafo. Actualmente se encuentra en gira con sus dos últimas creaciones No Time to Rage y The Holy Trinity. Su obra cobra una fuerza formal y poética que se traduce en un estilo inconfundible. En cada una de sus obras, hay un pacto arcano en el que la necesidad se transforma en supervivencia y el movimiento pasa a supeditarse a las necesidades del alma. Deja atrás el academicismo dominante en la danza para retratar una sociedad divergente. Sus temas recurrentes son determinantes en su trayectoria, como por ejemplo la crítica política y social, roles de género, relaciones interpersonales y sus consecuencias o conceptos adheridos a periodos concretos de la historia.
 

Compañía:Ogmia Dance Company
Dirección, Coreografía
e Idea Original: Eduardo Vallejo Pinto
Asistente de Coreógrafo: Michela Lanteri
Intérpretes: Yaiza Ca ro Martinez, Michela Lanteri, Marta Pomar, Yadira Rodríguez, Lisvet Barcia
Música Original
y Espacio Sonoro: Iván Solano
Diseño de Iluminación: Kira Argounova
Diseño de Vestuario: Eduardo Vallejo Pinto
Confección de Vestuario: Piedad Valles
Dramaturgia: Eduardo Vallejo Pinto
Prensa y comunicación: Elena Garrán
Coaching: Fran Arráez
Realización Audiovisual: Belén Herrera de la Osa
Fotografía: Alba Muriel Meléndez
Diseño Gráfico: Diego Cavia
Producción: Batbox Productions
Producción General: Eduardo Vallejo Pinto
Producción Ejecutiva: Diego Cavia
Coordinación Técnica: La Cía de La Luz S. Coop. Mad