El Cordero de Ojos Azules

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Información general

Cuando aparece el pintor con un muchacho de belleza marmórea, cree encontrar en él a San Sebastián, quien salvó a Milán de la peste. Decide entonces retratar al Santo para redimir a la ciudad. Días después despierta de la fiebre y la canonesa le relata lo cerca que estuvo de morir a manos de la peste y de la Comisión (organismo improvisado para limpiar la ciudad de la cruel enfermedad), le cuenta de sus visiones sobre el joven y de la maternal atención que le prodigó para salvarlo. Sólo la promesa de pintar a Santa Lucía lo ha mantenido con vida, y ella posará para lograr la culminación de la obra. La condena que caerá sobre el pintor es el infierno reservado a los estetas: “si la fealdad de la Medusa tenía el poder de convertir en piedra a quien la mirara, ¿qué efecto produce la belleza?”

Texto: Gonzalo Demaría

Dirección: Luciano Cáceres

Reparto:
La Canonesa - Leonor Manso
El Pintor - Carlos Belloso
Joven - Guillermo Berthold